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Departamento de Auditoria Médica

Fecha: Septiembre de 2007

Elaborado por: Auditoria Médica Interna
Revisado por: Gerencia
Aprobado por: Junta Directiva

Generalidades de la Empresa

La Clínica de Marly fundada en 1904, se encuentra ubicada en el tradicional sector de Chapinero en Bogotá rodeada de importantes puntos de acceso por los cuatro puntos cardinales.

Dispone de sitios de parqueo adyacentes a sus instalaciones, así como de facilidades para el desplazamiento de personas con limitaciones físicas.
Nuestro complejo está conformado por varias edificaciones como son la Clínica de Marly en donde se encuentra el área de hospitalización, cirugía y urgencias; Unimarly, nuestro centro de atención ambulatoria y otras construcciones destinadas a consultorios y servicios específicos como son el Centro de Especialidades Marly 50, Resonancia Magnética, TAC Multicorte y Oncología.

Reseña Histórica:
A comienzos del siglo XX Chapinero era un barrio campestre situado en el extremo norte de la ciudad y constituido por grandes casaquintas -residencias, jardín, huertos, etc.-, destinadas especialmente para el descanso familiar.

Tres vías lo comunicaban con la ciudad. Al oriente, cerca a los cerros, estaba el camino que iba a Tunja, bastante utilizado por coches y carretas de tracción animal y por cabalgaduras, que más tarde se convirtió en la carrera séptima. Doscientos metros abajo había uno parecido, pero con pocos kilómetros de extensión; hacia el sur se prolongaba por la calle de La Alameda hasta San Victorino, y hoy es la carrera 13.

En ellos se prestaba el servicio de transporte del tranvía de mulas y además circulaban elegantes victorias, coupés, landeaus y otros vehículos.
Cien metros más hacia el occidente aparecía la carrilera del Ferrocarril del Norte, que iba hasta Zipaquirá; y que facilitó mucho después la construcción de la Avenida Caracas. sobre estas vías, naturalmente, estaban las entradas de las casaquintas. Y entre éstas no había calles formales, sino tal o cual camino de servidumbre para intercomunicar dichas vías.

Una de las más bellas casaquintas de Chapinero era la conocida con el nombre de Marly, bautizada así por el francés Arturo A. de Cambill, luego de comprarle la quinta La Rosita a don Ricardo Gaviria en 1891 y otros terrenos a Enrique Pardo y Ernesto Morales. Cambill mejoró la amplia y hermosa casa y embelleció el lugar con jardín, huertos y otros atractivos de tipo europeo.

El francés al bautizar su propiedad, recordó Les Forets de Marly, el bosque, el coto de caza y el palacio construido por Manzart para Luis XIV, con el bello jardín, el arroyo, la Gran Cascada y el abrevadero de caballos, obra iniciada en 1679, un poco más allá del Palacio de Versalles, residencia real y centro de reunión de la Corte.

Para alimentar el acueducto que conducía las aguas del Sena a Versalles fue célebre Marly-La-Machine, la máquina hidráulica construida en tiempos de Luis XIV así como fue célebre Port Marly en las riveras del mismo río.
La memoria de los bosques del Rey Sol perduraría así, afectuosamente, en nuestras alturas andinas, como aún perdura el parque Marly-Le-Roi con su verja Real, la Avenida Belvedere, los estanques de Los Cuatro Surtidores y el de La Media Luna de los Vientos.

Y la Avenida de los Pórticos que lleva a la Terraza del Abrevadero donde pueden verse las hermosas copias de los “Caballos de Marly” esos bronces de tamaño heroico cuyos originales fueron trasladados después de la revolución a la Plaza de la Concordia en Paris para su más fácil admiración, haciendo juego con el inmortal obelisco. Cambill, le vendió Marly a John M. Vaugham, el 9 de junio de 1896, según la Escritura 175 de la Notaría de Ambalema.

Dos años después, éste amplió la propiedad comprando otros lotes a los mencionados Pardo y Morales. Así la superficie llegó a las cuarenta mil varas cuadradas.

El 31 de mayo de 1901, según consta en la Escritura 818 de la Notaría 5a. de Bogotá, el odontólogo Guillermo Esguerra le compró la casaquinta de Marly a Vaugham. Tenía estos linderos: por el oriente con el camino a Tunja y lotes de Barrocolorado; por el occidente con el camino del tranvía; por el sur con la quinta María Elena de María y Elena Martínez, y lotes de Jesús M. Torres, Enrique Pardo y Roberto Morales; por el norte con la quinta El Prado, de Antonio Izquierdo, y lotes de Pardo y Morales. Guillermo Esguerra, graduado en los Estado Unidos y hombre emprendedor, amplió las edificaciones y embelleció a Marly.

Allá se radicó con su familia. Por entonces regresó de Europa su hermano mayor, el médico Carlos Esguerra. Este se había graduado en las universidades de Bogotá, Caracas y París. Y a finales del siglo viajó nuevamente a Francia en compañía de su padre, el ilustre político Nicolás Esguerra, a quien el Gobierno Nacional encomendó una importante gestión. Carlos fue delegado de Colombia al Congreso Médico Internacional de París, en 1900, y además adquirió conocimientos y experiencias de positivo valor.
Precisamente allá ideó establecer, a su retorno al país, una casa de salud para pacientes pensionados cercana a Bogotá.

Debía ser similar a las que funcionaban en las grandes naciones europeas y los Estados Unidos. Naturalmente el proyecto tuvo el completo respaldo de Nicolás Esguerra. Por todos los aspectos, la casaquinta Marly, era el sitio ideal para establecer la casa de salud. Y en esto estuvieron de acuerdo los hermanos Guillermo y Carlos Esguerra.

Confiaban en el éxito del proyecto. Y el ponerlo en marcha no implicaba mayores gastos. Hasta ese momento los enfermos capitalinos eran tratados e intervenidos quirúrgicamente -bajo el denominador común de la caridad pública- en el vetusto hospital de San Juan de Dios.

Este ocupaba un deteriorado caserón colonial, carente ya de buenas condiciones higiénicas y sin posibilidades de mejorarlo por falta de plata, en lugar céntrico de la ciudad. Todos los proyectos de reconstrucción o de traslado naufragaron en idéntica frustración.

Además funcionaban el Hospital Militar y algunos asilos de indigentes. En estas condiciones, las familias distinguidas no aceptaban la perspectiva de llevar allí sus enfermos. Preferían improvisar alguna pieza como sala operatoria, con las implicaciones y peligros de tan aristocrática conducta, pues además ponían al servicio de la cirugía ollas, platones y otros elementos de uso doméstico. El médico sólo podía aportar sus conocimientos, experiencias e instrumental quirúrgico.

El proyecto de la casa de salud era excelente, pues llenaba una urgente necesidad, desde todos los puntos de vista. Pero a pesar de los grandes beneficios que ofrecía, lógicamente iba a tener el rechazo casi total de pacientes y de médicos aferrados a las tradiciones de varios siglos.
Carlos Esguerra contactó a prestigiosos colegas y los interesó en el asunto. Hizo algunas adaptaciones a la casa con fines médicos y en l903 brindó allí consulta y atención de pacientes con la colaboración de Rafael Ucrós, Miguel Rueda Acosta y Luis Felipe Calderón. Después procedió a fundar la casa de salud.

El 18 de enero de 1904, se firmó en la Notaría Quinta de Bogotá la Escritura 94, mediante la cual, Guillermo Esguerra, Carlos Esguerra, Manuel N. Lobo, Manuel Cantillo, Rafael Ucrós, Luis Felipe Calderón, Miguel Rueda, Rafael Rocha Castilla, Juan David Herrera, José María Lombana Barreneche, Julio Z. Torres y Pompilio Martínez, fundan la Sociedad denominada "CASAS DE SALUD Y SANATORIOS". Inició sus actividades en la casaquinta denominada Marly, situada en el Barrio Chapinero de Santa Fe de Bogotá, nombrando como su primer Director-Gerente al Dr. Carlos Esguerra.

Le fijaron como objetivo “la fundación de casas de salud o sanatorios en la ciudad de Bogotá, en sus alrededores o en cualquier otro sitio del país que por su clima o por sus aguas sea frecuentado por enfermos”.
Y determinaron la inmediata apertura de “una casa central de salud para enfermos pensionados de ambos sexos, en la casaquinta denominada Marly, situada en el barrio Chapinero de esta ciudad".

El capital social fue de $25.000, dividido en 250 acciones de $ 100 cada una. Pero apenas suscribieron 211 de ellas en esta forma: 200 por el odontólogo Guillermo Esguerra, representadas en el aporte de su casaquinta Marly con parque, huertas y lotes accesorios, y 11 por los demás fundadores (una cada uno) en dinero efectivo.
Las 39 acciones restantes se dejaron para ser emitidas en circunstancias propicias. El tiempo de duración de la Sociedad fue señalado en diez años.

Organización:
De acuerdo con los estatutos la Sociedad regía sus destinos por la Asamblea General, la Junta Directiva, el Director Gerente, el Secretario, el Revisor Fiscal y los Empleados. La Asamblea General se debía reunir en sesiones ordinarias en julio y en diciembre para determinar la marcha regular de la Sociedad en los diferentes aspectos: aumento de capital; compra, venta o permuta de los edificios; aprobación de balances y de reparto de utilidades; reforma de los estatutos; disolución o prórroga de ella.

Además, cada dos años -por el sistema de voto incompleto para dar representación a las minorías- elegía el Director Gerente, cuatro directores más y el Revisor Fiscal. La Junta Directiva estaba integrada por el Director Gerente, los Directores segundo, tercero, cuarto y quinto, con suplentes personales, y el Secretario. Sesionaba ordinariamente una vez al mes y extraordinariamente cuando la convocara el Director Gerente. El quorum lo formaban tres directores.

El período de sus funciones era de dos años, contados desde el 1o. de febrero siguiente a la elección de la Asamblea General. La Junta directiva aprobaba la emisión de acciones, los contratos y los gastos por más de $ 200, la enajenación de bienes, los reglamentos; creaba empleos y señalaba los sueldos y funciones; nombraba el Secretario de la Sociedad y los demás empleados; determinaba la inversión que se debía dar al fondo de reserva; presentaba semestralmente a la Asamblea General el balance, el proyecto de repartición de utilidades y el Informe del Director Gerente.

En la Junta Directiva debían actuar, cuando menos dos médicos.
El Director Gerente tenía que ser médico y era el personero de la Sociedad. Presidía la Asamblea General y la Junta Directiva y ejecutaba sus disposiciones. Dirigía la buena marcha administrativa, económica y científica de la entidad. Ordenaba los gastos menores de $200 y los que aprobara la Junta Directiva. Verificaba el reparto de las utilidades. Seleccionaba el personal médico y auxiliar.

Presentaba a la Junta Directiva, con destino a la Asamblea General, el balance semestral, el proyecto de repartición de utilidades y el Informe de Gerencia. En caso de ausencia podía ser reemplazado por el Director 2º o el Director 3º. El Secretario debía ser accionista y era nombrado por la Junta Directiva. Tenía a su cargo llevar la contabilidad y la correspondencia; firmar los documentos que produjeran obligaciones a cuenta de la Sociedad; elaborar las actas de las sesiones de la Asamblea General y de la Junta Directiva y ratificarlas con su firma; cumplir las órdenes impartidas por el Director Gerente.

El Revisor Fiscal, elegido con un suplente para un período de dos años, tenía la misión de examinar los libros, cuentas y comprobantes, de autorizar con su firma los balances y de presentar semestralmente un Informe a la Asamblea General.

En 1928, se constituye una nueva sociedad, la "CLINICA DE MARLY", con Escritura 4.420 del 31 de diciembre de 1928, firmada en la Notaría Segunda de Bogotá. Esta Sociedad, vigente en la actualidad, contó con Gerentes como Juan N. Corpas, Alfonso Esguerra Gómez, Tulio Forero Villaveces y Gonzalo Esguerra Gómez, quien inicia la construcción de una moderna Clínica. En 1954, es nombrado como Gerente, el Profesor Jorge E. Cavelier, quien dió un impulso definitivo a la sociedad y cambia el aspecto de la organización.

Pronto desaparece el antiguo cercado de la carrera 13, para dar paso al Edificio Marly para 120 consultorios de diversas especialidades. Desaparecen las viejas construcciones y se completa el edificio destinado a la hospitalización.

El Profesor Cavelier permaneció al mando de la Institución durante 24 años. Ocupa la Gerencia posteriormente, el Dr. Jorge Cavelier Gaviria, después de haber desempeñado durante 10 años la Dirección Científica de la Institución. En esta época, iniciada en el año 1978, se da comienzo a un proyecto de la más alta envergadura y consistente en el plan de desarrollo de la nueva Institución, mediante la adquisición de lotes de terreno en el costado norte de la Calle 50, lo cual ha permitido dotar de amplios parqueaderos a familiares, pacientes y médicos, así como el establecimiento de otras dependencias de la Institución.

Posteriormente se inauguran las modernas salas de cirugía, cuidado intensivo y recuperación, dotadas de los más avanzados elementos con que cuenta actualmente la profesión médica para el ejercicio de su profesión.
En los años 80, se establecen unidades como la de bioingeniería, cardiología, neumología, terapia respiratoria, cirugía ambulatoria, urgencias, oncología, medicina nuclear y otras igualmente importantes.

Constantemente en los últimos años, la Clínica es dotada de los más modernos elementos de diagnóstico y tratamiento; en 1989 se da al servicio la Unidad de Litotricia Extracorpórea; en 1994, al cumplir la Clínica sus 90 años, se inaugura el Servicio de Resonancia Magnética con un equipo de la más alta tecnología, ubicado en instalaciones exclusivamente diseñadas y construidas con todas las especificaciones necesarias y con lo cual se complementa el servicio de imágenes diagnósticas de la Institución.
En 1993 se abre el servicio de Trasplante de Médula Ósea en sus dos modalidades (Autólogo y Alogénico), programa pionero en nuestro país.

En agosto de 1997 se inaugura Unimarly como Unidad de Consulta Médica, Odontológica y de ayudas diagnósticas de primer nivel de atención, el cual es hoy la puerta de entrada de muchos de nuestros pacientes.
Ya finalizando este mismo año abre las puertas el Centro de Especialidades Marly 50, en una construcción aledaña a la Clínica y en donde por unidades se prestan servicios médicos altamente calificados en las especialidades de Oftalmología, Nefrología, Infertilidad, Esterilidad, Otorrinolaringología, Cirugía Maxilofacial, Oncología y Neumología.

La Clínica de Marly es hoy por hoy, un moderno Complejo Médico, que brinda una verdadera atención integral a la comunidad colombiana con alta calidad científica y técnica. En 1999 se inicia el Programa de Trasplante de Órganos el cual ha brindado calidad de vida a pacientes con insuficiencia renal.

En el segundo semestre de 2001 se pusieron al servicio de nuestros pacientes los servicios de Cirugía Cardiovascular, Hemodinamia, Electrofisiología y Rehabilitación Cardiopulmonar para los cuales se adquirieron equipos de tecnología de punta y se vincularon especialistas de reconocido nombre y experiencia.

En enero de 2002 abre nuevamente sus puertas el servicio de Obstetricia apoyado por una completa y moderna unidad de Neonatología, la cual se ve apoyada en el 2005 con la organización formal del servicio de Pediatría, año en el cual adicionalmente se crean servicios de gran apoyo como son el Laboratorio de sueño y el TAC Multicorte.

generalidades
Plataforma estratégica
principios
código..
codigo
otras funciones
mecanismos
control
derechos y deberes de los pacientes

SISTEMA DE GARANTIA DE LA CALIDAD, CLINICA DE MARLY, SEPTIEMBRE 2007

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